Después de dos sesiones en las que se analizaron los problemas y las preocupaciones que tenía la juventud actualmente, se llegó a la conclusión de que había aumentado considerablemente el estrés y la ansiedad en los adolescentes y que sería necesario realizar alguna actividad para prevenir estos problemas. Parece que las presiones y expectativas relacionadas con el género pueden influir significativamente en el bienestar emocional de los jóvenes, y organizar un taller intensivo puede ser una forma efectiva de iniciar la reflexión y ofrecer herramientas básicas para afrontar con éxito estos retos. Las actividades de dicho taller fueron:
-Actividad 1: El mapa de mi bienestar: identificación de puntos fuertes y aspectos que se necesitan cuidar más.
– Actividad 2: el botiquín de las emociones, estrategias personales para afrontar los momentos difíciles.
– Actividad 3. ¿Qué traemos en la mochila? Los temas que afectan a los adolescentes: análisis de los estándares de belleza irreales y la cultura de la comparación en redes sociales. Socialización de género y roles femeninos.
– Actividad 4. Tejiendo redes de apoyo. La importancia de las relaciones sociales saludables y cómo construir redes de apoyo mutuo.
– Actividad 5: Cortos audiovisuales sobre salud mental y debate posterior. Aprendizajes clave.



