El laboratorio se centró en la salud mental y el bienestar de los adolescentes, reflexionando sobre la influencia de la IA, las nuevas tecnologías y los múltiples estímulos que reciben a diario. Uno de los grandes problemas que se han descubierto en el laboratorio de ideas es que hay muchos jóvenes en riesgo de marginación por culpa de las tecnologías o la alta competitividad en la sociedad. En el primer caso, personas que dedican su tiempo libre a jugar a videojuegos o navegar por internet sin estar con más personas. En el segundo, personas que no se ven preparadas para enlazar amistades por falta de autoestima. El laboratorio fomentó que los jóvenes se expresaran libremente en un entorno seguro, donde sus opiniones fueran escuchadas y valoradas. Las dinámicas de debate y los juegos de rol tipo hemiciclo les permitieron experimentar la toma de decisiones colectivas, reforzando así su papel
activo en la sociedad. En todas las propuestas y debates realizados se ha visto la necesidad de realizar actividades de ocio al aire libre y el deporte.

El baile nos une.
Un grupo de jóvenes han realizado diversos talleres de manualidades y de baile con otros jóvenes con discapacidad. La actividad propuesta es claramente innovadora pues combina la inclusión social,el voluntariado juvenil


